Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

BlackRock destaca la apuesta de grandes patrimonios latinoamericanos por activos alternativos

https://fortune.com/img-assets/wp-content/uploads/2025/01/GettyImages-2193161997.jpg

BlackRock, líder global en gestión de activos, llevó a cabo una encuesta entre las principales family offices de América Latina y otros grandes patrimonios. El objetivo fue identificar las tendencias y las asignaciones actuales de capital, especialmente en un entorno global caracterizado por alta incertidumbre, tensiones geopolíticas y condiciones financieras más restrictivas. A pesar de este panorama, los grandes inversionistas de la región mantienen una postura activa, utilizando esta coyuntura para reconfigurar sus portafolios con miras a largo plazo.

Incremento en la visibilidad de activos no tradicionales

Un resultado destacado de la encuesta muestra que la asignación global a activos alternativos creció del 39 % al 42 %. En América Latina, la media es un poco más baja, situándose en un 34 %. Entre estos activos, el crédito privado lidera la preferencia, con un 32 % de las family offices globales expandiendo su exposición, seguido por inversiones en infraestructura.

El significado de estos activos se enfatiza con el hecho de que el 78 % de los participantes en la encuesta los ven como fundamentales para el incremento de su portafolio, y no solo como una manera de diversificar. Asimismo, el 44 % de los inversionistas planea ampliar su exposición en los siguientes dos o tres años.

Búsqueda de rendimientos más estables

El atractivo principal del crédito privado e infraestructura radica en su potencial de ofrecer rendimientos más predecibles, en contraste con la volatilidad de los mercados tradicionales. En un contexto de tasas elevadas y riesgo global persistente, estos instrumentos se han convertido en alternativas atractivas que generan primas por liquidez y presentan menor correlación con los activos públicos.

Expansión más allá de las fronteras

Las family offices de América Latina conservan una porción de sus inversiones en mercados domésticos, pero incrementan su participación en activos internacionales, particularmente en Estados Unidos, Europa y Asia. Esta táctica se centra en disminuir la concentración de riesgo y beneficiarse de posibilidades en economías más desarrolladas. Este enfoque geográfico también abarca los activos alternativos, donde persiguen calidad y estabilidad fuera de sus fronteras.

Nueva conexión con administradores de fondos

Más que simples compradores de productos, las grandes fortunas prefieren relaciones estructuradas con proveedores como BlackRock. Destacan la importancia de un acompañamiento más profundo, que incluya asesoría estratégica, soporte en asignación de activos y herramientas avanzadas. El enfoque ha evolucionado hacia asociaciones de largo plazo y no solo transacciones puntuales.

Innovación tecnológica y desarrollo profesional en la administración

A pesar de que el uso de la inteligencia artificial en procesos de inversión está todavía en sus primeras etapas —únicamente un 5 % de las instituciones la emplea— hay un gran interés: un 35 % tiene la intención de adoptarla en los años venideros, especialmente en ámbitos como gestión de riesgos, mejora de la eficiencia operativa y optimización de carteras.

Paralelamente, el 45 % de las family offices está avanzando en procesos de institucionalización y profesionalización interna, consolidando estructuras operativas más robustas y orientadas a la gestión eficiente de riesgos y activos.

Una visión de largo plazo en un entorno desafiante

Aunque la región enfrenta desafíos económicos y políticos, las grandes fortunas en América Latina muestran una impresionante habilidad para ajustarse. Han logrado adaptarse sin mayores inconvenientes a situaciones como la pandemia o las elecciones, y mantienen una planificación estratégica que previene respuestas impulsivas frente a variaciones pasajeras.

Estas tendencias muestran un cambio relevante en la forma en que se administra el patrimonio en la región. La inclinación hacia activos alternativos, la expansión hacia nuevas ubicaciones geográficas, el aumento del uso de la tecnología y el refuerzo de las estructuras internas no solo representan una respuesta a la situación actual, sino que también reflejan una visión madura y duradera para la conservación y aumento del capital.